El hijo de Pancho Camurria se mostró emocionado durante la presentación del torneo que honra la memoria de una de las grandes leyendas de la lucha canaria
Alberto Camurria, hijo de Pancho Camurria, vivió con una emoción especial la presentación del torneo que lleva el nombre de su padre, una cita dedicada a las futuras promesas de la lucha canaria y que sigue manteniendo viva la figura de uno de los grandes referentes de este deporte vernáculo.
“Muy emocionado y agradecido, por supuesto”, confesó durante el acto. “Estoy muy contento de que se haya hecho aquí en el Cabildo, porque mi padre nació en Santa Cruz de Tenerife”, señaló con orgullo, dejando claro el significado personal que tiene para su familia que el nombre de Pancho Camurria continúe tan presente en la lucha canaria.
“De ahí nace la cantera de la lucha canaria”
Para Alberto Camurria, que el torneo de base lleve el nombre de su padre supone un reconocimiento de enorme valor, pero también una oportunidad para reforzar el futuro de este deporte. “Claro, de ahí nace toda la cantera de la lucha canaria”, afirmó, en referencia al papel que juega el trabajo con los más jóvenes que, en su opinión, debería impulsarse desde el la etapa escolar, “es lo que se debe hacer”.
Esa idea fue una constante en sus palabras. Camurria insistió en que la supervivencia y el crecimiento de la lucha canaria pasan por acercarla a los niños desde edades tempranas. “La lucha canaria es un arte también, porque el deporte es un arte”, explicó. “Si se impulsa en los colegios, ahí crecerá la lucha canaria, desde los colegios”.
En ese sentido, defendió con convicción que la promoción debe arrancar en la base: “Chiquititos en el colegio. La lucha canaria es como la educación. La educación empieza en las familias y luego en los colegios”. Y añadió una reflexión directa sobre la necesidad de poner en valor el deporte autóctono: “¿Por qué les gusta el fútbol u otra cosa y no puede ser nuestro deporte autóctono? Creo que se debe promocionar más la lucha canaria”.
El regreso del torneo al norte de Tenerife
El hecho de que el torneo vuelva a celebrarse en el norte de la isla, una zona con una profunda tradición dentro de la lucha canaria, también fue destacado por Alberto Camurria. “Es muy bueno, porque siempre ha sido al sur, pero también en el norte hay luchadores muy buenos”, indicó.
Además, quiso subrayar el peso histórico de municipios norteños en este deporte. “Por ejemplo La Victoria, que es cuna de la lucha canaria ”, recordó, antes de insistir en que en esa comarca han surgido “grandes luchadores”.
“Uno se emociona. Es mi padre”
Uno de los momentos más sentidos de sus declaraciones llegó al hablar del legado de Pancho Camurria, su padre, y de la huella que sigue dejando con el paso de los años. Ver su imagen en carteles, polideportivos y terreros continúa siendo, para él, algo muy especial. “Muy importante. Se emociona uno. Es mi padre”, expresó.
Alberto Camurria recordó también su propia vinculación con este deporte. “Llevo sus genes. Yo fui luchador también de lucha canaria, la practiqué”, comentó, aunque explicó que con el tiempo se fue alejando por motivos académicos. Aun así, dejó claro que sigue muy pendiente de la actualidad de este deporte: “Sigo viéndola”.
“La lucha canaria es vencedor y vencido”
Sobre el momento actual de la lucha canaria, Alberto Camurria compartió una visión muy definida de su esencia y de cómo entiende este deporte. “La lucha canaria es vencedor y vencido”, afirmó. “No que se gane por separada, por ejemplo. Es un arte en el que hay un vencedor y un vencido”, resumió, en una defensa firme de la tradición y del espíritu con el que siempre ha entendido la lucha canaria.
Sus palabras, cargadas de emoción, orgullo y sentimiento de pertenencia, reflejaron no solo el recuerdo imborrable de su padre, sino también el deseo de que la lucha canaria siga creciendo desde la base, sin perder nunca sus raíces.